¿Qué es la guía de remisión electrónica? Guía completa 2026
Qué es la GRE, cuándo estás obligado a emitirla, qué datos exige SUNAT y cuál es la diferencia entre la guía de remisión remitente y la del transportista.
Por Equipo Facturas MYPE
La guía de remisión electrónica (GRE) es el documento con el que sustentas el traslado de bienes en el Perú. No es un comprobante de venta: no cobra ni acredita propiedad. Lo que hace es responder tres preguntas que SUNAT puede hacerte en plena carretera o en la puerta de tu almacén: qué se está moviendo, de dónde a dónde y por qué motivo.
Es obligatoria cada vez que una mercadería sale de un punto y llega a otro, aunque no haya venta de por medio. Si trasladas stock de tu almacén a tu tienda, si entregas un pedido a domicilio o si le mandas mercadería a un cliente de provincia, necesitas guía. Y desde que el sistema se digitalizó, esa guía es un archivo XML firmado y enviado a SUNAT, igual que una factura, con su propio CDR de respuesta.
Para qué sirve realmente
La GRE cumple tres funciones:
- Acredita el traslado ante SUNAT y la Policía durante el trayecto.
- Da trazabilidad: SUNAT puede cruzar lo que se movió con lo que después facturaste.
- Protege tu mercadería: si la carga se pierde o llega incompleta, la guía es la prueba de qué salió y en qué condiciones.
Es importante entender que la factura no reemplaza a la guía. Son documentos distintos con propósitos distintos: la factura sustenta la venta, la guía sustenta el movimiento físico de los bienes.
¿Cuándo estás obligado a emitirla?
Estos son los casos más frecuentes en una MYPE:
- Traslado entre tus propios locales. Del almacén central a la sucursal, o entre dos tiendas. No hay venta, pero sí hay traslado.
- Venta con entrega. Vendes y llevas la mercadería al local del cliente, tú mismo o con tu movilidad.
- Envío a un cliente de provincia a través de una empresa de transporte.
- Compras que tú recoges donde el proveedor, cuando corresponde que el traslado lo sustentes tú.
- Devoluciones a proveedor y traslados por consignación, reparación o exhibición.
- Traslado a un almacén de terceros o a un operador logístico.
El Reglamento de Comprobantes de Pago contempla algunos supuestos exceptuados. Si tu caso es particular (ferias, muestras, traslados de emergencia), conviene confirmarlo con tu contador antes de mover la carga.
Remitente vs. transportista: la diferencia clave
Aquí se confunde casi todo el mundo. Existen dos guías distintas y las emite gente distinta.
Guía de remisión remitente (tipo 09)
La emite quien envía los bienes: el dueño de la mercadería, el vendedor, el que despacha desde su almacén. Si tu negocio manda productos a alguna parte, esta guía te toca a ti, siempre.
Guía de remisión transportista (tipo 31)
La emite la empresa de transporte que hace el traslado, y solo cuando se trata de transporte público, es decir, cuando el servicio lo presta un tercero contratado. El transportista la emite con sus propios datos de vehículo, conductor y ruta.
La regla práctica es esta:
| Situación | ¿Quién emite qué? |
|---|---|
| Llevas tú la mercadería, con tu propio vehículo o el de un trabajador | Solo GRE remitente (09) |
| Contratas a una empresa de transporte | GRE remitente (09) tuya + GRE transportista (31) del transportista |
Transporte privado y transporte público
La modalidad de transporte es un dato que va dentro de la guía y determina cuántos documentos hacen falta.
Transporte privado: el traslado lo hace el propio remitente (o el destinatario) con vehículos propios o en arrendamiento financiero, conducidos por su personal. Basta con la guía del remitente, donde van la placa, el conductor y su licencia.
Transporte público: contratas a un transportista de carga. Ahí el traslado se sustenta con las dos guías: la tuya como remitente y la del transportista. Antes de despachar, confirma que la empresa de transporte esté emitiendo su GRE electrónica; si no lo hace, el problema te alcanza a ti cuando fiscalicen la carga.
Qué datos exige la guía de remisión electrónica
Estos son los campos que no pueden faltar:
- Datos del remitente: RUC, razón social y domicilio.
- Datos del destinatario: RUC o documento de identidad y nombre. Si el destinatario es el mismo remitente (traslado entre locales), se consigna igual.
- Descripción de los bienes: detalle, cantidad, unidad de medida y peso bruto total de la carga.
- Motivo del traslado: venta, compra, traslado entre establecimientos de la misma empresa, consignación, devolución, traslado por emisor itinerante, entre otros. Cada motivo tiene su código.
- Punto de partida y punto de llegada: direcciones completas con su ubigeo.
- Fecha de inicio del traslado.
- Modalidad de transporte: público o privado.
- Datos del vehículo: placa (y de la unidad de remolque cuando aplica).
- Datos del conductor: nombre, documento de identidad y número de licencia de conducir.
- Comprobante relacionado, cuando el traslado corresponde a una venta ya facturada.
Un error frecuente: llenar la placa o la licencia “más o menos” para salir del paso. Esos datos son los primeros que se contrastan en un control, y una guía con datos que no corresponden al vehículo detenido vale lo mismo que no tener guía.
Cuando cambian las condiciones del viaje
Si el traslado ya empezó y algo cambia (el vehículo se malogra, hay que relevar al conductor), no se corrige la guía original: se emite una GRE por evento que deja constancia del cambio. En junio de 2026 entró en vigencia la Resolución de Superintendencia N.º 000108-2026/SUNAT, que ajustó los sujetos obligados a emitir la GRE remitente, incorporó un documento vinculado al traslado de mercancía extranjera y amplió los supuestos en los que corresponde emitir una guía por evento, entre ellos el cambio de conductor por causas ajenas al remitente o al transportista. Si mueves carga de importación o trabajas con operadores de comercio exterior, vale la pena revisar esa norma con tu contador.
Qué pasa si te fiscalizan sin guía
Es de los pocos incumplimientos tributarios donde la consecuencia es inmediata y física: SUNAT puede aplicar el comiso de los bienes. Es decir, la mercadería se queda retenida.
Para recuperarla no basta con corregir el papeleo: tienes que acreditar la propiedad de los bienes, pagar la multa correspondiente y asumir los gastos de traslado y depósito mientras estuvieron retenidos. A eso súmale el camión parado, el cliente sin su pedido y, si son productos perecibles, la pérdida completa.
Lo mismo aplica si la guía existe pero está mal: datos que no coinciden, motivo de traslado equivocado o un documento impreso cuando ya te corresponde emitir electrónicamente. Por el costo que tiene, no es un riesgo que valga la pena correr para ahorrarse dos minutos.
Cómo generarla sin volver a digitar
Aquí es donde un sistema integrado se nota. Si emites la factura en un lado y la guía en otro, terminas escribiendo dos veces el cliente, los productos y las cantidades, con el riesgo de que no coincidan entre sí.
En Facturas MYPE la guía se emite desde el mismo sistema donde ya están tu catálogo, tus clientes y la venta: partes del comprobante, completas únicamente lo propio del traslado (motivo, direcciones, vehículo y conductor) y emites. El sistema genera y firma el XML, lo envía a SUNAT o al OSE/PSE y guarda el CDR junto al resto de tus comprobantes, tal como ocurre con la facturación electrónica SUNAT.
Emitimos los dos tipos, remitente (09) y transportista (31), así que sirve tanto si despachas mercadería como si prestas el servicio de transporte. Para negocios que mueven volumen todos los días (mayoristas, reparto a bodegas, entregas en ruta) esto se combina con el control de almacenes y el kardex; lo vemos en detalle en el software para distribuidoras.
Despacha tranquilo
La guía de remisión es de esos trámites que parecen menores hasta el día en que te detienen la carga. Tenerla bien emitida, con los datos que corresponden y desde el mismo sistema donde facturas, cuesta menos que una sola multa.
Mira cómo funciona la guía de remisión electrónica en Facturas MYPE o escríbenos para una demo gratuita: configuramos tus series de guías, tus almacenes y tus vehículos para que emitas desde el primer despacho.